martes, 15 de septiembre de 2015

15 de septiembre

Ya muchos se están organizando para echar pozole, tostadas y otros antojitos mexicanos, ya están listos para compartir algunos caballitos de Tequila o cervezas sin dejar de lado otras bebidas motivantes y hasta agüita de limón con chía, ya está lista la música que hoy seguro incluye Mariachi y Boleros, ya estamos organizados para festejar la Independencia de México.

Aquí empiezo a opinar: Yo veo que México (mi país) es el conjunto de compatriotas que compartimos territorio, costumbres, comida y en muchos casos ideales, me gusta considerar mexicanos a muchos que no nacieron aquí, pero que aquí viven, conviven y trabajan con el mismo ímpetu que muchos de los que sí nacimos aquí. Veo que muchos de nosotros estamos medio golpeados por la situación económica, que muchos estamos desesperados por qué no podemos salir del bache en el que caímos y veo que hay una sensación general de desengaño de nosotros México ante la mayoría de las autoridades. Por otro lado, también veo a muchos y muchas trabajando con excelencia y logrando éxitos continuos, veo que realizan sus actividades con gran gusto y sin esfuerzo, a ellos mis respetos y admiración.

Hoy vamos a recordar "héroes nacionales que nos dieron Patria" pero que la dejaron en nuestras manos y como que no hemos avanzado muchito.
Tengo poca idea de lo que les sucede a otras naciones (sus gentes) pero las noticias ( que tampoco les creo mucho) dicen que muchos van rete bien, que ellos sí han desarrollado más sus países, que tienen menos pobres y poca hambre.

¿Ya se fijaron que desde hace más de 100 años no tenemos héroes nacionales?
Necesitamos nuevos héroes, no de aquellos que agarraban la pistola para tratar de imponer sus creencia y voluntad, no de aquellos que solo querían ser líderes para sus beneficio propio.
Necesitamos héroes que además de procurar su bienestar y el de sus familias, se preocupen por el bienestar del de junto, se preocupen de no aplastar al de junto, que les duela (y no solo en redes sociales) lo que le pasa a muchos de esos mexicanos que conformamos México.
Hoy cumplimos 205 años como "independientes" y no me gusta la palabrita. Creo que somos dependientes el uno del otro.
Durante estos 205 años hemos visto como muy pocos han logrado éxito a través de la historia, muchos de ellos han sido de la parte que ha formado los gobiernos de nuestro país, hemos visto que no hay mucha preocupación y menos ocupación para mejorar las condiciones generales de la mayoría de los mexicanos.

Ya lo he puesto muchas veces y aquí lo repito: ¡Solo nosotros nos podemos ayudar! Nos urge saber quienes son nuestros compatriotas y cómo apoyarlos, nos urge entender lo que sufren muchos de ellos, nos urge hacer lo que esté a nuestro alcance para mejorar la situación de todos. ¡Realmente nos urge!

Les dejo un abrazo a todos (Mexicanos o No) y los invito a convertirse en los nuevos héroes que México necesita, nos les garantizo que dentro de algunos años vayan a "gritar" su nombre en fiestas públicas, pero sí les aseguro que habrá muchos muy agradecidos con ustedes.
¡VIVA MÉXICO!

¡Vive, disfruta, comparte!

martes, 24 de marzo de 2015

Que me comotean al despertar.

Uno a punto de abrir sus ojitos, esos casi transparentes que Dios me dio, esos que me permiten echar Taco de Ojo a todo placer, casí casí había yo dejado a Shaki en su Chalet, después de una noche íntima, cuando de repente escucho una voz de ultratumba: ¡TE PASAS, OJALÁ ASÍ ME TRATARAS A MI!

Mi corazón late más rápido que cualquier mañana normal, sudo ligeramente mientras los escalofríos recorren mi espalda, los bellitos de mi cuerpo (que son un chorro) están erizados cono gato frente al veterinario y mi alma empieza a regresar a mi tumbado cuerpecito.

Con ojos de asesina serial, desencajados, rojos de ira y (según medio recuerdo) echando chispas, está Mi Chiquita parada en forma de jarrita (con su mano apoyada en la cintura) a la orilla de mi cama y argumentando mis infidelidades: “¿A ella sí la abrazas al caminar? ¿Con ella sí caminas despacito, no como conmigo que pareces burro desamarrado? ¡Además, la besaste enfrente de mí! ¡Lo peor es que no me acuerdo si era tu amiga o la mía!”

Lo primero que pienso con harta emoción: Ya se mi hizo con la Shaki, pero me cacharon. Ni modo, valió la pena.
Luego ya más despierto, pienso, “Cuál Shaki menso, si diario sueñas con ella y casi nunca te regañan por eso.”
Lo que más retumba en mi mente fue eso de: “¡Lo peor es que no me acuerdo si era tu amiga o la mía!”…… Por más que hago memoria, no recuerdo infidelidad alguna con ninguna de mis cuatachas…. Cualquiera de ellas me hubiera mandado a lejano lugar al yo pretender besarla. Luego pienso en las amigotas de Mi Chiquita, ¿cuándo caminé abrazado con alguna de ellas? No me acuerdo….. y ¿besarlas? Pos tampoco me acuerdo.

Yo calmado y prudente (para no decir totalmente sacatón) pregunto con voz de “yo te lo juro que yo no fui”….. Chiquita: ¿De qué me hablas? Te juro que desde que me dormí, no he salido. La única mujer que estuvo cerquita de mí eras tú y no me acuerdo haber caminado nada, (a lo mejor soy sonámbulo) ¿me explicas porfis?
Eres un méndigo, seguro es la forma en que una saca sus traumas causados por ti, Es la forma en que tengo que desahogarme de lo que no haces….

Yo cada vez más desorientado, con cara de “put… ora qué hice” y para no errar más, pues me quedo callado esperando más datos.
Continúa la conversación:

Mi Chiquita: Ves, ni me dices nada de nada, por eso soñé que caminabas despacito agarrándole la cintura.
Aquí si intervengo: ¿A quién?
Mi Chiquita: No sé, no me acuerdo si era amiga tuya o mía.
Otra intervención medio babosa: Pero ya no es nuestra amiga, ¿verdad?
Mi Chiquita: Eres un menso, el chiste es que tengo que soñar eso porqué tú ni me das la mano al caminar, no me agarras de la cintura y menos me das un beso en la calle.
Su seguro Conocedor: Es que soy muy púdico.
Mi Chiquita: Cállate, pero si vuelvo a soñar esto o algo parecido, vas a ver.

¿A ver? ¿A quién han regañado por el sueño de otro?


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sábado, 21 de febrero de 2015

¿Pos ora?


No soy feminista, tampoco hombrista o como se diga, me gusta la convivencia sana entre gente y también me gustan los ratos de abrazo conmigo mismo y ya.


Seguro que en sus mentes imaginan: “Ya se volvió lorenzo este Conocedor, no tengo idea de que escribe”.


Dejen les platico. Hace algunas semanas, en una cena con cuates y cuatas, en la cual las cuatas estaban sentadas por su lado, mientras los cuates estábamos sentados por el nuestro, platicando y departiendo con alguna copa en la mano de cada uno.

Sale al tema un futuro viaje de nuestro cuate el Arqui, que tiene que ir de trabajo a Las Vegas (todos nos reímos) que va a una convención de construcción y es obligatorio….. se le ocurre decirnos: ¿Por qué no se pegan? Y con eso empieza la gran organización del viaje a Las Vegas de puros cuates… nada de cuatas.


En lo que les platico llega la hora de juntarnos en una mesota a cenar (cuates y cuatas) y a algún boquiflojo, se le ocurre comentarles a las cuatas: “¡Nos vamos de viaje a Las Vegas con el Arqui!, vamos a acompañarlo a trabajar.” Casi todas las cuatas se rieron y empezaron a protestar…. Menos una de ellas, muy calladita, no protestó nada, ni siquiera una palabrita, pero….. que saca su celular (es duchísima en eso del manejo de alta tecnología a través del méndigo teléfono que yo solo contesto y a veces marco)


Mientras la tertulia continuaba y todos le entrábamos a las viandas, ella calladita, metidísima en su celular hasta que le dice a su marido: “Guapo, pásame los datos de tu tarjeta”. El pobre guapo solo aflojó la información y puso cara de plegaria. Un minuto después nuestra heroína comenta: “Niñas, ya está nuestro viaje a Las Vegas para dentro de 5 semanas, vamos al hotel Wachimero y van a ser cuatro días. Ustedes hombres, le depositan al Guapo en cuanto llegue el estado de cuenta.” Y la méndiga empezó a cenar.


El chiste es que las cuatas, se vieron más agresivas, más contundentes, más atrevidas y que nos madrugan con el viajecito a Las Vegas.

Total, el Guapo, el Arqui y los demás cuates vamos a ser madres solteras durante cuatro días en unas semanas.


Cabe aclarar que para la organización de estas cenas, todos nos mochamos y compartimos gastos. Nuestro cuate el Financiero, solo atinó a decir después de las indicaciones de la esposa del Guapo: “¡Esta cena sí salió carísima!”

 

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viernes, 5 de diciembre de 2014

Whatsapp de terror


No manchen…. Esta aplicación es un engendro diabólico creado por una mente malévola con toda la intención de acercarnos al averno a través de la gran nube.

 

Uno que es lentito para eso de entender conversaciones de varias personas, sufre con el guatsap. No se diga si esas personas son del dizque sexo débil (débil, mis polainas, se hacen weyes no más). Júntenle a esa lentitud mental el ancho de mis dedos…. Hagan de cuenta una salchicha tipo coctel, súmenle que casi siempre pierdo mis binoculares, entonces no veo ni el teclado del celular, además el timbre de la aplicación suena quedito..quedito y casi nunca la oigo.

 

Uno muy quitado de la pena “abre su guatsap” para ver si hay un recadito de Shaki (que ni mi número tiene) y ¡sorpresa! Hay como 128 mensajes no leídos, están acomodados en varios reglones, que casi siempre son “grupos”. Estos grupos están constituidos por una fauna muy extraña, porqué ni sus nombres ponen, (¿Alguien sabe quién le escribe en el guatsap?) estos complejos escritos aparecen con manitas aplaudiendo (ni idea porqué aplauden) también hay caritas sonrojadas (¿de qué les dará pena?), hasta un gatito negro moviendo su colita me encontré. Esas partes ni intento entenderlas, pero también hay letritas…. Digo letritas porque muchas veces no hay palabras para leer… a poco no han visto un “KTPasa” y yo me imagino a Queta pasando, Queta de Enriqueta de cariño.

LOL, antes de preguntarle a mi Cachorra que significaba esto, yo me imaginaba Locos o Lagañosos.

El clásico TQM, pero ahora más querendón con el TQM1000.

Luego llegas a las palabras, aquí se pone peor el asunto porque de verdad sí se leer, pero a ver quién entiende las conversaciones que se  dan entre 25 tecleadores al mismo tiempo. Alguno comenta sobre la junta de ayer, la siguiente frase tiene que ver con el futbol del fin de semana, luego te están vendiendo vinos para los clientes y unos doce renglones más abajo vuelven a comentar de la junta. En ese inter ya te mandaron una cadena que o pasas o te va a ir de la patada, llegan fotos de quien sabe qué, letreros motivadores y hasta invitaciones al bautizo de Jaimito (¿Quién chin… será Jaimito?). Como no entiendes nada, mejor te cambias de chat…..

 

Más o menos es lo mismo, pero en el otro me encontré dibujitos de botellas, gorritos y serpentinas (Pachanga yo supongo y pongo más atención). No, solo estamos festejando el cumple del sobrino de la prima de alguien que no estoy seguro quién es. Luego aparece un video que tienes que bajar y después de varios minutos se arranca Pedrito Infante con sus Mañanitas Tapatías. El siguiente renglón es un aviso sobre las marchas que va a haber en la ciudad, luego está una notita que dice que me quieren mucho, eso digo yo, porque en este grupito habemos como 20 y no te enteras bien del romance en ciernes.

 

Hay unos más entendidos en esta tecnología que su seguro Conocedor ellos saben cómo “dejar el grupo”, pero no falta algún malora que los vuelve a meter no más por joder. Yo mejor ni le intento.

 

Mi Chiquita dice que soy re menso, que no puede ser que no entienda lo que escriben, ella lee tres chats al mismo tiempo, cada uno de grupos diferentes con un mínimo de 18 damiselas y a TODAS les contesta y TODAS entienden TODO. Si soy re menso.

 

Esto es en la parte de la lectura, dejen les platico como se pone lo de la escritura con mis deditos….

Yo quiero escribir:

Buena nota. ¿Cómo están? Espero que muy bien.

Y en el chat aparece:

buenotas comestan laseparo muuuu ven.

O por andar comentando de política quiero poner:

No estoy de acuerdo con esa medida.

Y escribo:

On toy cuerpo de la medifa.

Y mejor ni intento poner alguna grosería, que seguro se me retacha.

 

Yo solo quiero hacerles una pregunta…

¿Por qué no marcan por su celular?

 

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jueves, 4 de diciembre de 2014

¿Qué van a regalar?


Aquí si me entra lo Grinch…. Me choca eso de tener que dar regalitos comprados que no duran ni un méndigo año, peor si los pagas a meses sin intereses. Ya ni existen y tú sigues endeudado.

Con los enanetes estás fregado, vas a tener que gastarte tu lanita en alguna que otra porquería… ni modo.

 

Van a empezar a regañarme: que si el espíritu navideño, que los sentimientos fraternales, que solo es una vez al año, que si no es ahora cuando y así una bola de pretextos que nos ponemos todos para gastar un dinerito que nos costó uno y la mitad del otro conseguir.

 

Además piénsenlo bien, ¿qué van a hacer con el suéter de bolitas que les regalarán? Todavía hay uno por ahí en el closet bien guardado y sin usar nunca. Así vemos una cantidad de cositas y detallitos navideños (esos son los peores regalos) que no sirven para nada. ¿Quién no tiene su taza con sobrecito de cocoa y malvaviscos? O ¿La clásica almohadita que dice “Feliz Navidad para alguien muy especial” que mide 3 X 4 cm y está en un cajón todavía en su bolsita? Eres tan “especial, que solo se produjeron 15 millones de almohaditas iguales.

 

¿A ustedes que les gustaría recibir de regalo?

¿Una cajita de chocolates como la de los Senadores?

¿Una corbata de moñito?

¿Una tanga verde perico?

¿Qué tal un zarape de Saltillo para tu sala minimalista?

No verdad…..

 

Yo que quiero recibir:

Primero, que siga teniendo ganas de vivir.

Luego que mis queridos sigan siendo queridos y disfruten su vida.

También que mi tiempo sea compartido con ellos en la mayor parte posible. Que sigamos compartiendo el pan y la sal juntos. (Que filosófico) Ta bueno, pues también los tacos, tortas, tostadas, tamales y cualquier vianda y bebida que se ponga en una mesa o cerca de ella.

Me gustaría recibir puras buenas noticias (eso sí está medio cañón en este país, pero la lucha haremos juntos)

Quiero recibir muchos abrazos y besos (no me le niego a ninguna damisela necesitada de cariño), quiero recibir muchas invitaciones porque me hacen sentir importante y requerido, quiero que mis amig@s estén bien contentos y que cuando nos pongamos tristes estemos juntos. Conste que hasta a mi suegrita incluyo aquí.

¡Cuánto quiere este Conocedor!

 

¿Pero qué está dispuesto a regalar su seguro Conocedor?

Si quieren regalo comprado, ya se ching… ay perdón se fregaron.

Quiero regalar todo mi tiempo posible a todos esos queridos y no se vayan a sentir si no llego, porqué todavía está prohibida la clonación humana como para ir a más de un lugar al mismo tiempo.

Quiero regalar mi amistad, pero aquí si soy convenenciero, quiero la suya de regreso también.

Quiero regalarle a cada uno de ustedes, una bola de recuerdos que no se les olviden nunca. Si no son tan buenos, ustedes disculpen que no era mi intensión.

Quiero cooperar para dejarles un mundo menos fregado a nuestros (los suyos, los de ellos y los míos) hijos, la verdad traemos a nuestra Tierra medio maltratadona.

Hay cosas que quisiera regalar, pero no puedo: Salud para todos, casa para todos, alimento para todos, tranquilidad para todos. Aquí necesito apoyo, no se hagan y en lo que puedan ayuden.

 

¿Y la familia del Conocedor ya se ching….?

No, para ellos tengo todo mi esfuerzo, mi voluntad, mi trabajo y mi amor.

Si tengo mi buena parte materialista (todo menos el camión), me gustaría darles TODO lo que se les antoja, TODO lo que quieren y TODO lo que se me ocurra, pero eso no sirve para mucho ni dura mucho.

Me gustaría dejarles un futuro asegurado, pero eso solo se puede en parte, el futuro es de ellos y será como lo decidan ellos. (Ya tengo mi seguro y si quieren, les vendo uno. Ya vieron hasta anuncio puse en el Blog)

 

También me preguntaron por los muertos queridos, Aquí entre nos, los recuerdo mucho pero me llevo mucho mejor con los vivos y a esos les dedico estas líneas.

Por lo pronto compartamos abrazos y apapachos que hace frío.

 

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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Dan inicio los festejos.


Este año 2014 sí se están pasando, todavía no inicia el Guadalupe-Reyes y yo ya me cansé.

Un chorro de gente nace en estos meses y organizan sus pachangas a las que siempre quiero ir, (se me hace que en febrero hace friito y uno se acurruca con la media naranja provocando muchos nacimientos en noviembre) también hay chorros de 1as comuniones, bautizos, nacimientos, bodas y aniversarios (yo a todos quiero ir).

Mis ganas de ir de pachanga se ponen en contra de las ganas de La Cachorra y su Chiquita madre de seguir de pata de perro durante mañana, tarde y más tarde mientras mi cuerpecito quiere descansar para estar listo para la siguiente pachanga.

Además de estas ganas de mis mujercitas, se juntan las actividades escolares, que los méndigos maestros o no sé que almas malévolas organizan los sábados y domingos antes de las ocho de la mañana. Solo imaginen a su Conocedor, en mi pijama de trusa, calientito envuelto en el edredón, con la panza llena de viandas de la noche anterior y soñando con Shakira cuando le avisan que ya se tiene que levantar porqué vamos al evento de convivencia familiar de la Cachorra. No sean méndigos, a uno lo pueden matar de un levantón así.

Solo les platico tantito del evento, para que vean lo que sufrimos los padres pachangueros y cansados pero comprometidos con nuestros retoñitos.

La levantada en sábado a las siete de la mañana es como mentada de madre, hace un frío de la juju (diría el Rafis), te tienes que bañar, si no, los otros papás van a darse cuenta que no estabas muerto, que andabas de pachanga, saliendo de la regadera no quieres soltar tu toalla por que sientes que hasta el pelo se congela pero hay que vestirse. Todo esto en 3 minutos máximo “porqué no llega la niña”.

Como llegamos tantito tarde, te tienes que estacionar en la puerta de tu casa y de ahí irte caminando…. Cuando llegas, ya empezaron ciertas actividades y como párvulo de escuela, te ponen a hacer ejercicios de estiramiento para que estés bien despierto (sufro mucho). Ya luego empiezan las actividades y pláticas.

Para empezar, te vendan los ojos y tu Cachorra te va a guiar cual lazarillo por las instalaciones escolares, de verdad le tienes que tener confianza o no te mueves. Lo único malo es que con mis ojitos cerrados tras el vendaje, ya me estaba dando más sueño.

Después de algunas otras actividades y pláticas, viene lo bueno: A desayunar.

No me imaginé tal cantidad de viandas puestas en una mesa como de 20 metros de largo, cada familia llevó alimentos para compartir y consumir, la verdad ni idea tengo que llevamos nosotros.

El chiste es que podías seleccionar desde chilaquiles verde, sándwiches de todo tipo, tamales, taquitos de canasta, panes, galletas, pasteles y hasta fruta fresca y recién rebanada. Había jugos, café, leche y hasta mi light. Ahí si me sentí en mi mero mole, hasta platiqué con otros papás que estaban igual de desmañanados y hambrientos que yo.

Conocí a nuevos amigos de mi Cachorra, que seguro van a ser mis amigos o por lo menos eso voy a intentar. Como en toda buena escuela, haya mucha mamá para el Taco de Ojo. La verdad algunas maestras también están de muy buen ver y ni modo de seguir vendado de la mirada todo el día.

Me gustó esta convivencia con la familia escolar, me gustó que muchos papás y mamás no dejaran a sus hijos y se regresaron a echarse a dormir, me gustó que una bola de maloras nos hayan recibido en su escuela sabiendo que es de ellos. Me gustó que los maestros estén involucrados en estas actividades extraescolares y no solo te pongan como camote por no haber traído la tarea.

Más o menos a medio día terminó el convivio y nos regresamos muy contentos.

Al día siguiente, el despertar fue parecido, pero en domingo. Ahora había que ir al Coloso de Santa Úrsula, porque el Oso de Peluche juega ahí.

Llegamos a las 7:30 AM al estadio, como está hecho de puritito cemento, pues se mantiene fresquito, fresquito como a menos 37 grados centígrados. Nuestros jóvenes futbolistas, en shorts y correteando algún balón antes de empezar el partido, son correteados por sus madres que les quieren poner suéter, chamarra y jorongo, no sea que vayan a morir congelados. Ellas sudan más que ellos aunque corran menos.

Una vez instalados en la tribuna, hay que buscar la cancha donde jugará nuestro equipo y la canchota se convierte como en 8 canchitas. Empieza el recorrido: Mamás, papás, tíos, los hermanitos medio jetones y hasta alguno que otro abuelito colado, nos empezamos a mover cual rebaño siguiendo a nuestros descendientes directos por toda la cancha del Azteca.

Ya que encontramos la cancha donde “nos toca” (como si nosotros fuéremos los jugadores) pues a agandallarse un lugar para ver bien el juego.

Por culpa de otro papá que viene hambriento, pues nos aventamos 5 de canasta (carísimos en el estadio, pero el hambre es canija).

Empieza el partido, si creen que sufren en un juego del TRI o de mis Águilas…. No tienen idea de lo que es sufrimiento cuando tu cachorrito está en la cancha y su equipo va perdiendo. Se te quita el frío, te dan ganas de gritarle al árbitro: ¡CIEGO, CÓMPRATE TU PERRO)! (y no te las aguantas) sientes que te falta el aire, sudas como si corrieras, no quieres hablar con nadie y no tienes idea que le vas a decir al heredero sobre el partido perdido.

Ese día pedimos (otra vez, como si yo hubiera corrido todo el partido).

Cuando sale el equipo, todos traen cara de compungidos, todos vienen tristes por la derrota y todos quisieran haber ganado.

¿Qué le dices?

Solo se me ocurrió decirle: Cachorro mío, este partido se perdió, ni modo, hay que aprender que no siempre gana uno, pero no hay que acostumbrarse a perder, que perder siempre sea un desafío para ganar el siguiente, que sea un aprendizaje para ver que podemos mejorar y que sea un momento de humildad sabiendo que todos tenemos limitaciones que debemos ir superando.

Regresamos tristes y meditabundos, pero con la seguridad que para el siguiente partido vamos a ir mejor preparados para ganar.

 

Más o menos así están los fines de semana antes del puentote Guadalupe Reyes.

Para el siguiente fin de semana, ya tengo reservados 17 minutos del sábado y 29 del domingo para reposar.

 

¿A ustedes cómo les pinta la pachanguería de fin de año?

 

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martes, 2 de diciembre de 2014

¡HAAAY; Ahora sí HAAAY Bebé nuevecito!


Como les platiqué ayer, la programación del viaje de ida y vuelta al nacimiento de Diego se cumplió. No tan exacto como se había planeado.

Gracias a La Consen hoy orgullosa madre abnegada de Regis y Diego, mi Chiquita entró en razón y no nos fuimos a las tres de la mañana. La Consen, con voz de altísima preocupación y mucho sueño, solo preguntó, después de leer el blog de ayer: ¿De verdad se van a venir a las 3:00 A.M.?

Yo solo supongo las preocupaciones que se arremolinaron en su mente: “Yo a punto de parir y le voy a tener que preparar una sopita de médula al concuño Conocedor y a las 4:00 de la mañana” o También pudo pensar: “Estos orates quieren llegar primero, seguro quieren entrar al parto y eso no se va a poder”  o finalmente “A esa hora, que visiten a mi suegra” (Compartida con su Conocedor por cierto).



Lo que si pasó con mi entera insatisfacción, fue la falta de quesadillas en Tres Marías. Ni el café frío nos llevamos.



Les platico, a las 6:30 AM en puntito, mi Chiquita estaba lista, vestida y maquillada mientras el resto de la familia roncaba plácidamente. TODOS (en esos todos incluyo a la Lila que roncaba también) nos despertamos con el corazón acelerado al escuchar tremendo berrido: “!Ya vístanse que ya nos vamos!”. Tal fue la prisa en ponerme mis pantaloncitos (me bañé no crean que solo los sábados me toca) que me los puse como gorra para Maléfica y hubiera cubierto sus cuernitos perfectamente de mezclilla. Me puse un calcetín de cada color para hacer juego con mis tenis tipo aventurero y una chamarrita como para el Polo Norte. Dejé mi bikini, porqué con las prisas ni me acordé.

 

Salimos raudos, pero medio dormidos rumbo al sur de la ciudad de México, la salida a la carretera parecía reflejo retardado de alguna súper manifestación, íbamos como a 1.76 kilómetros por hora.  Durante el trayecto, todos nos fuimos despertando y el nervio ya arreciaba. Mi suegrita que está rete pendiente de Mi Chiquita en todo momento, nos llamó para preguntarnos: “¿Dónde andan? ¿Por qué no me hablas?”

 

Una vez arribado al nosocomio (parezco periodista de la nota roja) le Consen ya estaba a punto de turrón, con cara de “o me quitan este bodoque o voy a asesinar a alguien”. Ante esa mirada, yo solo atiné a retirarme un poquito de las manitas de mi concuña.

Eddy cual padre abnegado, traía una cara de congoja que no podía con ella, además le dieron un trajecito como de prisionero de guerra para que pudiera entrar al tan esperado parto.

Llegó la Doctora, dio instrucciones, nos sacó a todos los metiches de aquel cuarto sobrepoblado de parientes e indicó que en unos minutos más empezaría la faena. Cabe aclarar que además de la muchedumbre compuesta por mi familia y mi familia política, también estaba la muchedumbre de la familia política de mi cuñado (mi familiar político) compuesta por Meche, la otra orgullosa abuela, Mariel, la gemela de la Consen y Memito el hermanito de las gemelas, que es un monote como de 1.80 m y 90 kg de peso…. Urge que ya le digan Memo de perdis.

 

Total, se llevaron a la Consen al quirófano, Eddy vestido de prisionero se le pegó y desaparecieron tras la puerta mientras todas las damiselas de la familia los despedían como si se fueran a Shanghái durante unos 32 años, hubo hasta llanto.

 

Acá su seguro Conocedor, se había mantenido al margen de tanto arrumaco, abrazo, apapache e intercambio de calores corporales, pero ya tenía hambrita…. Alguna voz sabia por ahí dijo: “Vamos a la cafetería”  Esa era la primera buena idea que había yo escuchado desde que llegamos al hospital y que me arranco con rumbo a mis sagrados alimentos matinales.

 

Después de zamparme unos chilaquiles con huevos estrellados y ya más relajados, inició el despliegue de fuerzas interceptoras de bebé. Se dividen para copar toda puerta posible de escape del quirófano, las guardias hacen rondas y hay movimientos sospechosos por todo el hospital cortesía de las muchas muchedumbres que teníamos copado el sanatorio. Viene el siguiente acelere de corazón, mientras Mi Chiquita comadrea vía telefónica con Bere, su comadre Cuernavaqueña, se escucha otro berrido: ”¡Ahí está Eddy con el bebé!”

Hagan de cuenta que sonó la alarma sísmica o las sirenas de los granaderos, un corredero de parientes hacia la habitación, que parecían anarquistas en Reforma, destrozando todo a su paso. Tanta guardia montada en cada vía de escape y se les escapó el cuñado con todo y Diego por una salida secreta. Ya se imaginarán, el nuevo enanete, parecía celebridad en la alfombra roja, flashazos a diestra y siniestra, el pobre no tenía ni 15 minutos en este mundo y ya le habían tomado su selfie. Si yo hubiera sido él, hubiera salido corriendo aterrado ante una multitud rugiente parecida la Rebel de los Pumas, después de perder con mis Águilas.

 

Después de como media hora de fotos y “pásamelo que lo quiero cargar”, llegó la Consen en calidad de trapo de cantina pero muy sonriente, yo acomedido que soy, me retire de la multitud para que pudiera agarrar tantito aire.

 

Vinieron Bere y Claudia a felicitar a los papás y a conocer al nuevo bebé, por cierto ya viene una nueva enaneta de parte de Bere y espero que su bienvenida sea igual de ajetreada que esta.

 

Pues así fue, nació Diego al que su bola de parientes le dieron la bienvenida, Eddy quedó muy tranquilo y orgulloso de su retoño, que se me hace se va a parecer al Abu. La Consen, medio traqueteada pero también muy sonriente, quedó reposando hasta nuevo aviso con el nuevo integrante de este equipo de locos llamado familia en sus brazos.

 

Ya nada más para terminar, nos fuimos a buscar el auto al estacionamiento y ¡Oh Sorpresa! De la cajuela del coche de Memito, salían palomas (no crean que aves) Tequila con refresco de toronja, tanto Memito, Mariel, el Abu, mi suegrita y creo que hasta el encargado del estacionamiento ya brindaban por la salud de Diego.

 

Diego, acá tu tío Conocedor te advierte que viniste a dar a una familia bastante pachanguera, medio loca y muy querendona. Te va a ir bien.

Pero no se te olvide que me debes unas quesadillas en Tres Marías.

 

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