martes, 19 de marzo de 2013

¿Quién dijo Miedo?

Ya ven por andar comprando películas antigüitas, recordé lo que era un sueño de juventud.

Que me compro Flashdance.

Jennifer Beals era el amor platónico de muchos de mis amigotes y vimos la película unas 63 veces. 30 años después la vengo a entender. Soy tardadito, ¿verdad?

Cuando teníamos entre 16 y 25 años soñábamos con hacer muchas cosas, con cambiar al mundo, con vivir de forma increíble y el mundo era como un bocadillo para comer y no pensábamos en obstáculo que pudiera detenernos, ni siquiera retrasarnos.

Hubo quién quería ser bailarina como Alex la de la película, alguno que quería ser rockero o baladista, otro que vio su vida pintando cuadros o escribiendo libros…. ¿Qué pasó con esos sueños al pasar el tiempo?

La mayoría de mis contemporáneos, están haciendo cosas diferentes a las que recuerdo que soñaron, la mayoría ha pasado por problemas de todo tipo, como cualquier otra persona, pero la mayoría no siguió ese sueño de juventud.

Los adultos de aquel entonces (igual que los de ahora) nos inculcaron el realizar actividades profesionales que nos garantizaran ingresos económicos. Esto parecía traducirse en seguridad y tranquilidad. (Pensamiento de adulto)

En muchas de las sociedades occidentales, la educación se ha enfocado en crear gentes productivas y exitosas económicamente. Poco veo que se preocupen por crear generaciones felices, que disfruten lo que hagan.

En México, estamos estigmatizados a ser profesionistas o “no la haces” y encuentras arquitectos, abogados y médico, manejando taxis, con puestos callejeros y en el mejor de los casos trabajando por sueldos ridículos.

¿Qué les enseño a Mis Cachorros? El sentido común me dice que siendo profesionistas van a resolver su vida de una manera menos dura (Va a ser durísima de cualquier forma). Pero quiero que sean felices…. ¿Qué pasa si lo que quieren hacer no es lo que yo pienso que deben hacer?

Voy a pensar como cuando tenía 18, voy a apoyarlos para que desarrollen las actividades y habilidades que ellos prefieran y seleccionen. Si quieren ser abogados, doctores o presidentes: Bien, si quieren ser artistas, taqueros o escritores: También.

El éxito viene de la felicidad, viene de vivir contento, viene de disfrutar lo que haces y esto llama a la seguridad económica que parece ser lo único que nos importa a los adultos de antes y de hoy.

A los 18, no recuerdo haber tenido miedo de hacer cosas, de inventar y de arriesgar, ¿Cuándo agarré este miedo? ¿Qué me asustó? Ni idea tengo.

Creo que esa confianza de juventud, se puede recuperar en cualquier edad, voy a recuperarla, básicamente para apoyar a mis hijos sin miedo y ver que se me ocurre inventar y hacer.

Hoy que ya pasaron varios añitos, veo a muchos de mis amig@s que hacen cosas que les gustan, que han tenido éxito económico (un@s no tanto), que se ríen y la mayor parte del tiempo se ven felices. Pero al platicar en cortito, tienen pendientes por hacer, que les darían mucha felicidad (eso dicen ell@s).

No falta el que quiere correr un maratón, el que quiere cantar en algún teatro con público, el que tiene escrito su libro, pero no ha tenido tiempo de publicarlo y así una bola de pendientes. A todos estos les voy a recordar sus 18 y ojalá recuerden esa falta de miedo.

Parece que ya estoy muy pasado de moda y solo estoy pensando en mis hijos. ¿Qué onda con El Conocedor? ¿Qué no hace lo que le gusta?

Déjenme les platico tantito, siempre he sido vendedor, siempre me ha gustado el trato personal, siempre he laborado con colegas que me han hecho la vida agradable y según yo, siempre me la he pasado muy bien.

Hoy estoy haciendo cosas nuevas que me encantan, nada de lana de por medio, pero desde la escritura de este Blog, pasando por la colaboración en Neurótica TV de Pam y la invitación a antojar gente en su programa de radio, me estoy divirtiendo como niño chiquito.

No tengo idea que vaya a pasar en unos meses, pero lo estoy disfrutando y voy a encontrar la forma de hacerlo constantemente.

Los invito a empujar a los jóvenes y niños para que hagan lo que les gusta, que hagan cosas en las que son muy buenos, que vivan para gozar y no solo para ganar lana. Esa va a llegar. Solo vean los muchísimos ejemplos de gente que hace lo que le encanta (muchos dicen que lo harían gratis) y con eso tienen una solvencia económica envidiable. Ya no tengan miedo y menos se lo transmitan a los más chicos.

Hoy digo: Me siento de 18 y ¡“/&%?+*##. El miedo.
¡Vive! ¡Disfruta! ¡Comparte!

PD: Luego les platico que se me ocurrió ya sin miedo.